En el Museo del Holocausto de la ciudad de Buenos Aires, fue presentado el libro “Serán la vida”, que recopila las 18 actividades que formaron parte del programa de “Homenaje a las Víctimas y Sobrevivientes de la Shoá” que la DAIA organizó durante seis años, a partir del 60° aniversario de la liberación del campo de exterminio de Auschwitz, a principios del año 2005, hasta el año 2011; y que debido a la iniciativa de Jaime Jacubovich, editó la DAIA dedicado a la memoria del escribano Abel R. Jacubovich z’l.

La presentación estuvo a cargo de uno de los vicepresidentes del Museo del Holocausto, Guillermo Yanco, quien entre otros conceptos señaló  “Este libro ha sido presentado en numerosas oportunidades, afortunadamente”, para luego explicar que el título está se refiere a los hijos de los sobrevivientes pues ellos demostraron “que los judíos seguimos viviendo, y lo hemos logrado, lo vamos luchando y vamos haciendo, dándonos cuenta que muchas veces aparecen situaciones de antisemitismo que nos marcan nuestra atención y la necesidad de este Museo de la Shoá en la Argentina; marca la necesidad de un libro como “Serán la vida”.

Antes de continuar con el comentario de la presentación de “Serán la vida” y el subtítulo “Homenaje a las Víctimas y Sobrevivientes de la Shoá”, debemos decir que cada una de las 18 actividades del programa llevado a cabo por la DAIA, ideado y organizado por del licenciado Ariel Blufstein, incluía las palabras del embajador del país en cuya embajada se realizaba el evento, el testimonio de un sobreviviente de la Shoá oriundo de ese país, y conceptos del presidente de la DAIA, luego de que se encendiera una vela de Izkor (recordación) en memoria de los judíos asesinados por el nazismo. También se hacía entrega de una estatua a la representación diplomática, finalizadas las exposiciones había un momento musical y se repartía a los asistentes un material alusivo, que incluía una pequeña reseña de la historia de los judíos de ese país, especialmente editado para cada uno de los actos.

Esas actividades fueron llevadas a cabo en las sedes de las representaciones diplomáticas de 18 países que fueron participes de la Segunda Guerra Mundial, de acuerdo al siguiente orden cronológico: Rumania, Eslovaquia, Holanda, Francia, Suiza, Hungría, Italia, Austria, Alemania, Bélgica, Grecia, Croacia, Lituania, Rusia, Noruega, República Checa, Inglaterra y Brasil; y fueron posible gracias al inestimable apoyo de Jaime Jacubovich, acompañado en algunos de ellos por los señores José Moskovits z’l, Presidente Honorario de la Asociación de Sobrevivientes de la Persecución Nazi – Sherit Hapleita y  Mauricio Szlufman.

Culminado ese programa, Jaime Jacubovich consideró que el mismo debía perdurar, para lo cual era preciso que los testimonios de los sobrevivientes y las palabras pronunciadas por los embajadores debieran editarse en conjunto, algo que debido a su esfuerzo personal ha logrado, pues la DAIA los ha editado en el libro que se presentó en el Museo del Holocausto.

Jaime Jacubovich, luego de las palabras de Guillermo Yanco, se refirió específicamente a la historia de cómo logró que los materiales de las 18 actividades del programa “Homenaje a las Víctimas y Sobrevivientes de la Shoá” se editaran con el título “Serán la Vida”, afirmando que “que fue una demostración más de mí perseverancia, pues en mi larga vida – voy a cumplir 95 años – no acepte un no cuando debía de ser sí, luche y luche y así fue como se hizo este libro”, a la vez que ponderó la labor que realizó Ariel Blufstein, tanto organizando el programa realizado por la DAIA como en la preparación de la edición de “Serán la Vida”.

Jacubovich mencionó que luego de las 12 primeras actividades comenzó a buscar quien editara los testimonios pronunciados que estaban impresos en los materiales que se entregaban al finalizar cada uno de los actos realizados en las representaciones diplomáticas, y que si bien cada persona a la que se los presentaba, tanto en la Argentina como en Israel les parecían muy interesantes, ninguno se comprometió en hacerlo, hasta que se lo planteo al doctor Julio Schlosser, que era el presidente de la DAIA, y este aceptó su idea y permitió que se llevara a la práctica.

Don Jaime también destacó que tanto la Cámara de Diputados de la Nación, como la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, dictaron resoluciones de que lo declaran de interés nacional; cómo también que junto a las actuales autoridades de la DAIA hacía unas semanas fue recibido por el ministro de Educación de la Nación, Estaban Bullrich, quien aceptó que el ministerio a su cargo envíe a las bibliotecas de cada escuela primaria y secundaria del país, como también a las universidades, un ejemplar de “Serán la Vida”, y como gracias a una afortunada casualidad un ejemplar le fue entregado al Papa Francisco.

A continuación el periodista comunitario Eduardo Alberto Chernizki, brindó una corta reseña de lo que fueron cada una de las actividades efectuadas en las representaciones diplomáticas de los países europeos que participaron de la Segunda Guerra Mundial y de Brasil, a la vez que ponderó el empeño de Jaime Jacubovich para quelas mismas pudieran llevarse a cabo al igual que el sostenido hasta lograr que la DAIA aceptara editar el libro que se estaba presentando.

Gustavo Sakkal, presidente del Museo del Holocausto, manifestó “Me preguntaron en algún momento por qué presentábamos nuevamente este libro, que ya había sido presentado en varias ocasiones, y para nosotros, el Museo del Holocausto, era una deuda de honor que teníamos con Jaime, ya que al ser una institución referente en la temática no podíamos ser ajenos, y no darle el espacio que se merece Jaime por su trabajo y el de Ariel Blufstein presentando el libro. Por otro lado a veces los hechos hablan de las personas más que las palabras, y quiero contar una experiencia persona con Jaime, que no bien asumí como presidente del Museo, me llamó por teléfono y me pidió que me encontrará con él, lo que hice y me dio algunos consejos y me contó la historia del libro, y me preguntó cómo estaba la institución y le empecé a contar y Jaime se comprometió a ayudarnos económicamente, lo que muestra un poquito la generosidad y la hombría de bien de Jaime, y la fuerza que tiene que es digno de imitar”.

Entre los asistentes se encontraban Carmen Podgorean y Marek Pernal, embajadores de Rumania y Polonia respectivamente; Danny Lew, presidente de la Organización Sionista Argentina; y David Fleischer, ex presidente del Museo del Holocausto.

Lic. Eduardo Alberto Chernizki