Durante el Holocausto millones de personas fueron perseguidas y asesinadas. Si bien la ideología nazi promovía la aniquilación completa de todos los judíos independientemente de su edad o género, con frecuencia las mujeres se vieron sometidas a una persecución única y brutal por el sólo hecho de ser mujer.
Tanto en Alemania como en el resto de Europa se establecieron campos y áreas dentro de los campos de concentración y exterminio diseñados exclusivamente para ellas. Las mujeres, especialmente aquellas con niños pequeños, fueron las primeras en ser seleccionadas para ir a las cámaras de gas. En los guetos y en los campos, las mujeres eran particularmente vulnerables a golpizas, violaciones y experimentos médicos.
A pesar de haber sufrido un trato particularmente cruel, las mujeres desempeñaron un papel importante en diversas actividades de resistencia, especialmente aquellas que estaban involucradas en movimientos juveniles socialistas, comunistas o sionistas. Algunas fueron líderes o miembros de organizaciones de resistencia armada dentro de los guetos y campos de concentración. Muchas mujeres escaparon a los bosques del este de Polonia y la Unión Soviética y sirvieron en las unidades de los Partisanos, mientras que otras participaron en las operaciones de ayuda y rescate de los judíos en la Europa ocupada por Alemania. También se resistieron a la opresión nazi aquellas mujeres que dedicaron sus esfuerzos a mantener unidas a sus familias, seguir educando a sus hijos y continuar las tradiciones del pueblo judío.
En este Día Internacional de la Mujer el Museo del Holocausto de Buenos Aires recuerda y honra a todas aquellas mujeres luchadoras que le hicieron frente al nazismo de una u otra manera y a todas las sobrevivientes que hoy lo siguen haciendo transmitiendo su historia.