Entre los documentos y objetos que constituyen el patrimonio del Museo del Holocausto, se encuentra esta carta expedida por una oficina del Estado alemán el 3 de abril de 1934. Es particularmente interesante porque es uno de los pocos documentos donde figura escrito el saludo “Heil Hitler”, que parece haber sido una práctica habitual como mecanismo propagandístico y de acción.
El documento, que refiere a una cuestión hipotecaria, perteneció a los suegros del señor Eduardo Bonazzi, quien decidió donarlo al Museo para contribuir en la preservación de la memoria.